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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

jueves, abril 14, 2005

MÚSICA Y POLÍTICA: El caso Furtwängler en Taking Sides (Réquiem por un imperio)

Los domingos de madrugada suelen ser insufribles. Desde el sofá que nos guarece, siempre fiel al canon del descanso burgués, nos queda la fisura antimística del zapping. Con los ojos insomnes desde el día anterior (sábado ka’ú) quedamos moralmente varados en el canal a penique mensual The Filme Zone. Pasan “Réquiem por un imperio” (Taking Sides.-Le cas Furtwängler), sobre el proceso de “desnacificación” del compositor y director de la Filarmónica de Berlín en tiempos del Tercer Reich. Wilhelm Furtwängler. Harvey Keitel encarna al oficial encargado de la investigación inquisitorial. Un Sherlock Holmes perseguidor del Mal. Un Del Río guiado por sabuesos entrenados para olisquear la witchcraze en los modales del director. Su personaje carece de la más mínima noción de lo musical, de aquella sensibilidad que suspende la vigilancia de la razón y las finalidades pragmáticas para paladear o dejarse arrastrar por la vorágine del arte. En pocas palabras, es del bando de los vencedores. De los que han tomado Berlín y no se cansan de ver corroborada su superioridad frente a cada alma ambulante de la ciudad ocupada y recorrida por degenerados hitlerianos fanáticos e hipnotizados por el destino alemán, ya por la vía de la oratoria, ya por la de los inciensos de la orquesta. El porte “español” del genio satánico y megalómano que es Futwängler le subleva. Su “deber” desde que lo ha visto es desenmascarar la debilidad moral de ese engreído que tocó para Hitler en su cumpleaños. Escena eternizada que dos veces reitera el director de la peli tratando de conceder una piedad postrera hacia el músico. Éste se ha frotado las manos que tocaron la Gran Política, él, que, siempre con ingenuidad alemana (véase Mann: “el alemán siempre ha rehuido lo social y lo político”), consideró imposible el encuentro de las dos líneas paralelas de la música y la política en punto alguno de la vida de un artista genuino. Volvamos a la escena final: termina el concierto en homenaje al birthday party de Adolf. En medio de la salva de los alabarderos, Wilhelm ha omitido el saludo nazi astutamente gracias a la deliberada molestia de la batuta en la diestra, en medio de tamaña apoteosis,.y simplemente le estrecha la mano al Führer. La cámara lenta se concentra en un primerísimo plano sobre la mano izquierda del músico, que lleva un pañuelo a la derecha, como intentando borrar las manchas de la ignominia, de estrujar el gesto anterior y con él la complicidad pública representada ante los ojos del matonismo acechante. Es cierto, la peli no se adentra jamás por los vericuetos filosóficos del “Dr. Faustus” de Mann, “La decisión de Sofía” de Styron o los ensayos sobre Wagner del mismo Mann. No nos dice nada sobre la ambigüedad ontológica de Alemania: su potencial, a la vez celestial y satánico, de producir frutos tan dispares como Hitler y Wagner, un destructor y un creador, un Abbadón y un Orfeo. La gran cultura europea (Goethe, Wagner) y el demonio mecanizado (Hitler) que se distrae devastando todo lo que ha construido aquélla. Wagner, Beethoven, Goethe, Schiller, ¿siempre nos conducirán hacia algún Hitler? ¿Es el arte en el fondo una frivolidad perversa? ¿La música representa la suma libertad no susceptible nunca por entero de ser instrumentalizada por ninguno de los dictadores de turno que se suceden interminablemente a lo largo de la historia? ¿O el arte no es nada sin la política? Lo que la peli quiere es, simple y llanamente, saber si Furtwängler era o no era nazi. Por lo pronto, el prestigioso diccionario de Grobe ni siquiera lo menciona como compositor, y en 1986 su centenario pasó inadvertido en España y en Latinoamérica.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Película común y corriente, técnicamente hablando. Aburrida. El motivo: Unos Buenos y Otros Mejores (porque ganaron una guerra puerca) disputándose la carne del dudoso hijo de puta (porque su país perdió la guerra puerca); su espíritu lo saben todos como superior. Si es que podrá o no podrá ser escrito en el libro de los elegidos. Nazi o no nazi (de paso, "desnazificado" y no "desnacificado"), ni si me gustara Beethoven et al. me preocuparía de las preferencias políticas del señor Wilhelm. Ah!, mi sofá querido, ¿cuántos bostezos domingueros durante esa hora y media? Me levanto para poner un dvd hard porno...

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Así no se vale. Será que se pueden mantener todos los comentarios?

Guarango dijo...

Dos ideas dos... ni el estupido investigador lo era tanto, ni se puede hablar del santo musico. Creo que a cada uno le toca actuar segun las circunstancias que vive y, en consecuencia, posteriormente debe responder responsablemente por su actuacion.

La segunda: no importa cuantos canales tengas disponibles (4 locales, 44 del servicio basico de cable, 180+ del satelite...) nunca tenes una buena pelicula cuando la necesitas.

Anónimo dijo...

Hey, Anonimous: "desnazificado" se ve más lindo, en efecto, por ser "nazis" y no "nacis" los susodichos, pero la RAE admite ambas formas. En cuanto a las preferencias políticas de Ludwig Van etcétera, quizá no sean tan irrelevantes: ya Nietzsche señaló, con entusiasmo, el potencial subversivo del arte, en especial al referirse al éxtasis dionisiaco. La acuciante pregunta es: ¿tenía razón Platón cuando expulsó a los poetas de su República utópica?

aguante Cerro ! dijo...

Hey, Anonimous: la RAE en su http://buscon.rae.es/diccionario/drae.htm
admite ambas formas: "nazi" y "naci"; de donde, indirectamente, se admitiría "desnacificado". Pero ¿quién en su sano y anónimo juicio escribiría "naci" refiriéndose a un nazi, aquí y ahora?
Y porque unos ilustres y en su patria conocidos ciudadanos se congregan bajo el lema "Fija brilla y da esplendor" admiten A o B y rechazan C o D .. ¿entonces..? etcétera.

Cristina Chain/ Huir dijo...

te quiero no solo para tocarte y tocarte y quererte en la suciedad de tus ojos, te quiero porque sí, porque sí.