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KURUPÍ, ÚLTIMO BICHO PILINGÜE Y VELVET-MAKÁ-URBANIZADO KE HALA Y FALA EN ESTE BLOG SU SECRECIÓN LINGUÍSTIKA, ESE PORO'UNHOL (PORTUGUÉS 10 % ESPAÑOL 70 %; GUARANÍ PIKANTE 20 %) SERÍA EN EL FONDO DEFINIBLE COMO UN SAN CULOTTISMO POÉTIKO, GRITO A CALZÓN KITADO, PENE ERECTISMO FULL TIME, UNA FALANGE ANARKO-PARA-MILITAR DE LA LETRA, UNA ALUCINAZIONE PARANOKIA-KRÍTIKA DEL DAS KAPITAL YANKEE, Y SU MAYO DEL 68 UN TSUNAMI-YIYISMO SIN BOMBACHA PRA XUXU, UN BAILE DE SAN VITO TEVINANDÍ PAGUASU!!!

domingo, abril 24, 2005

Diaria angustia lovecraftiana ante la plebe

El artículo en cuestión que nos convoca apareció en la tradicional sección “Crónicas de un terráqueo”, firmado, como ya es costumbre, por Jesús Ruiz Nestosa (claramente, nuestro único hito en la llamada “narrativa de vanguardia” con su Las musarañas de 1971), el domingo 4 de abril de 2004. En él denuncia RN la incuria de la Muni o de la Poli ante la presencia progresiva y amenazadora de la pobreza en las calles chuchis de Asu. Palabras más, palabras menos, pide (discurso latente, pero meridianamente deducible por el target que curte sus escritos dominicales) una limpieza “étnica” de esa caterva híbrida de “ítalo-semítico-mogoloides” zarrapastrosos que obstaculizan nuestro desplazamiento cool por la Mcal. López, por citar la clásica fórmula lovecraftiana de angustia ante el melting pot americano, que hacía temblar la pureza anglicana de comienzos del siglo XX. En el uso que hace de ella RN, esta superstición viene a ser un “nuevo” avatar de la ajetreada aversión hacia la plebe, la pobreza o la miseria y sus presuntas conexiones con la barbarie. Lo que sorprende en el susodicho artículo es la desfachatez con que se desplaza el problema de fondo, la complejidad de la realidad paraguaya, fábrica de pobreza en forma exponencial, hacia una supuesta y anhelada urbanística estetizante que proscribiría el mal gusto de los trabajadores-mendigos, no precisamente hacia una (mala) política de gobierno, sino hacia una tácita propuesta de creación de, digamos, campos de reclusión para desharrapados y analfabetos. Metonimia aristocrático-fascistoide. Sin embargo, viéndolo metódicamente, por ejemplo releyendo Los ensayos (1982), e incluso el último libro de RN, una colección de poesía en la cual, en versos de una narratividad ashberiana o de una prosodia pollockiana, si se me permite la expresión, revelaba un terror pánico ante los turbios habitantes nocturnos del karuguá (a)moral de la Terminal y sus prostitutas, se nos dibuja un substrato mental que divide el Paraguay en dos: barbarie y gran cultura. Los dos personajes de Los ensayos, asiduos frecuentadores de Mahler, Visconti y Tomas Mann, representarían la segunda, enquistada en un tejido social bárbaro y analfabeto, comprensible al fin en su contexto temporal, el de de la dictadura stronista. Ahora, en nuestro artículo de marras, siguen imperando fantasmalmente esas coordenadas “teóricas” e “ideológicas”, sin transiciones ni pudores de los más nimios. La transición (no de Juan Romero, sino de RN) aparentemente no acusa a la mano invisible, ni a la proliferación de la especie, ni al gobierno, por la falta de fuentes de trabajo, único motivo válido, me parece, para explicar el “Nouveau art déco” de la Asu de este fin-du-siècle. La verdad es que la conclusión que saca este panfleto virtual no es muy alentadora: si alguien que ha alcanzado el Agathón de la Gran Cultura y que ha hecho uso y tomado posesión de los llamados “códigos de urbanidad y civilización” termina demostrando una insensibilidad rayana en el ultraderechismo, no sé de qué sirve tanto cultivo del espíritu. Acaso “invirtiendo” en las clases víctimas de la sociedad, los “feos”, los “sucios”, los “tontos”, éstos, munidos de nuestros soportes tecnológicos de primer mundo, tal vez nutridos, aseados, desbastados, educados y con ocupación para alcanzar su libertad no sólo económica sino individual, podrían demostrar más signos de civilización y decoro que el firmante del artículo de ABC.

1 comentario:

viudobeodo dijo...

fuerte la postura de Kuru Picho, ¿eh? Me sorprende que vnadie comente nada. La verdad, hay que tener los huevos bien puestos para decir algo así. En una novela de Huxley, no recuerdo cuál, leí cuando era adolescente cómo un pensador "comprometido", al viajar en un tranvía, experimentaba asco ante un mendigo que iba en el asiento de enfrente, y se decía que le habría gustado "amar a los pobres no como abstracciones, sino como realidades", o algo así. Creo que era "Contrapunto".