miércoles, noviembre 11, 2009

La isla de Roa Bastos

El libro del franchute La isla de Roa Bastos tiene el entusiasmo y fascinación por la tierra sin mal llamada Paraguay (acá vía la obra del Carpincho Supremo) ke recuerda a esos forasteros ke kedaron prendidos al mismo magnetismo y fiebre por ella: Barrett y Giménez Caballero.
Recalco entusiasmo, es la palabra clave, sentir asombro y la cercanía de la magia en las cosas parawayas parece muy remoto y dudoso en la mayoría de sus pobladores . Y viene un extranjero más y la vuelve a renovar. Escribe libros sobre el país, sobre su genialidad, y sin embargo, el vacío...Hum...pensamos ke nos kieren timar, si no somos nada para nadie, país cuña contra la posible centella entre Brasil y Argentina si estuvieron muy juntos.
El libro tiene 3 textos. "Lo dual en Roa", "La Ínsula Paraguaya" y "Lo transtextual en Roa Bastos".
El primer y tercer textos se sumergen directamente sobre la obra roabastiana, usa esquemas eminentemente franceses, Genette, Barthes, para decir que la literatura paraguaya produjo un texto endotextual (que se mira y se genera a sí mismo), la primera novela posnueva novela (Fernando de Toro), libro transfinito por antonomasia llamado Yo el Supremo... dejando muy atrás al neoindigenismo de los 50 e incluso lo real maravilloso de los 60 y 70 por las revoluciones del signo y del texto, ese libro-rizoma(de Deleuze-Guattari) o indecidible(de Derrida), monstruosidad total ke solo pudo surgir en una ínsula como Paraguay.
Este tema de la insularidad esencial paraguaya, es decir, su aislamiento a través de ciertos particualarismos no solo físicos, geográfikos, histórikos, lingüísticos, la hace tan singular -según el autor francés de estos ensayos, el rochelés Eric Courthés- que llevamos la insularidad aún a cuestas cuando emigramos a laburar a España, México o Buenos Aires sino New York.
Es un libro del entusiasmo por la singularidad paraguaya abierta por la obra de uno de sus escritores y extendidada luego a todo el país. El texto tiene el estilo de las monografías pero eso lo hace más llamativo, pues allí en las páginas historiográfikas generalmente todo entusiasmo suele estar vedado o apagado mientras acá kiere soltarse hacia el ditirambo -de hecho hay un poema en homenaje a Roa Bastros fechado el día de su muerte- o la creación ficcional (su Amado Bonpland saldrá en Francia en 2010).
Por todo eso y más ke esta pequeña nota no pueden agotar recomendamos altamente el libro, no solo como una intro sesuda y minuciosa a ciertos temas de nuestro genio nacional, sino por la alegría ke causa nuestro mundo al ensayista. Incluso añadiría ke su caso es muy semejante al de Barrett: los dos habían escrito o muy poco o casi nada excepcional hasta ke kedan prendados por la idiosincracia parawayensis, kedan touchés definitivamnete hasta el punto de kerer vivir y morir en sus tierras -donde habían sido convocados uno por un golpe militar y el otro por una entrevista con su escritor principal- forever utópikas!
Palingenesias de la tierra parawayensis...
Creo que es definitivamente uno de los libros del año entre los publikados en Paraguay al lado de Ut Eros y Urbano, demasiado urbano (y claro, todo el catálogo cartonero de la casi extinta Felicita hoy buskando nuevo nombre: "Felicita cartonera lanza su última libro ste mes (anto de Javier Viveros) pero esa misma noite ne El Rubio o La rana saka su primer libro con nomenclatura actualizada. Esperamos sugerencias de los fans, hasta ahora se barajan las sgts nomes: Avaporu Cartonera, Sin Bombacha Cartonera, Penis & Cirkensis Cartonera, Kill a Yankee Cartonera, EPP Cartonera, Only aporo'ú chikas Cartonera, etc.").

martes, noviembre 10, 2009

maka

maka: una de las lenguas ke este blog persigue para cortarle la cola! http://www.ethnologue.com/show_language.asp?code=mca

Benedetti es a la poesía lo ke es Paulo Coelho al filosofar

Trampas y tortas
Texto de: Eduardo Escobar
Mario Benedetti es a la poesía lo que es Paulo Coelho al filosofar, Derek Chopra a la espiritualidad y Jairo Aníbal Niño a la literatura infantil. Los cuatro manejan una sabiduría de te de viudas. Filosofía del supermercado de las buenas intenciones, que nos conducen tantas veces a los limbos del filisteísmo y la esterilidad de la autocomplacencia. Benedetti me hace acordar de Vargas Vila, que en otro sentido convirtió su propia vida en el espectáculo del incomprendido, del condenado a vivir, para probarnos la generosidad de su corazón. Vargas Vila alcanzó los límites de la megalomanía, un tiempo cuando aún se creía en el heroísmo y la nobleza. Como él, Benedetti es un escritor para consumo de la superficialidad y los aficionados a los lugares comunes. Benedetti comenzó su carrera de escritor con dignidad. Pero por alguna razón, después de Gracias por el Fuego, la Tregua y el poema largo, Cumpleaños de Juan Ángel, se lanzó sin aviso por una catarata de palabras que no termina, de inmensa aceptación además, entre los lectores universitarios y los fanáticos de Violeta Parra y el rock diabólico, donde se mezclan los buenos versos con los versos relamidos, las rimas marchitas con los ritmos y los metros populares y una imagen de estirpe vallejiana con un eco tardío de Neruda. La banalidad, el compañerismo, la compasión y la dicha. Y una incierta solidaridad de mediopelo. Una ternura de veterinario por el animal hombre, una afectación compasiva por la debilidad y los desdichados, una sensiblería que imita la nobleza, el humanismo propio de las sacristías de los intelectuales de la izquierda ortodoxa del siglo veinte, le merecieron a Benedetti la gloriola del éxito editorial, el prestigio de un gurú en los centros literarios de los adolescentes y la fama de los discos en boca de trovadores notables en el mundo de la lengua española. Joan Manuel Serrat, Amparo Ochoa y Soledad Bravo cantaron sus versos. La insufrible Nacha Guevara ha montado espectáculos basados en sus palabras. Por alguna razón, no figura en la discografía de Alberto Cortés. Se lo merece. Benedetti está convertido a estas alturas, sin que sepamos cómo, en lo que fue Neruda el siglo anterior para la izquierda exquisita y los pacientes del carranchil leninista del primer grado, por la popularidad y la profusión, guardadas las distancias del peso y el carácter. Neruda era gordo pero robusto. El rapsoda de Stalingrado, podía ser fuerte de veras y tierno de verdad. Dandy de la burocracia internacional de los comunistas, atento a la moda de los proletarios, era al mismo tiempo un catador de vinos y cantor de encebollados. Un gran vividor, un viajero, un cortesano de ojos de buey, con cadencias de bandoneón viejo al recitar, y momentos de inmenso poeta, aun cuando se le iba la mano en la dosis de las teologías del materialismo dialéctico, el clamor copartidario y la épica de los trabajadores industriales. Las dimensiones de Benedetti son más modestas. Deja la impresión de uno que paga las cuentas de las cenas pantagruélicas del otro, los gastos de la diplomacia estalinista de antier en su papel de abanderado y perseguido. Domina menos bien que Neruda los instrumentos y los aires de la poesía del idioma. Es menos parco a la hora de las grandes palabras como libertad, justicia y amor, que tanto les gustan a los dos y tantos males provocan en la literatura y en la vida. Benedetti hace dudar si está impostando, si es un cándido incapaz de la menor autocrítica, o uno que barbota lo que se le va ocurriendo a través de un día distraído. Hace años montones de muchachos y muchachas asombrados por sus fuegos fatuos le rinden culto como al padre espiritual de sus emociones primerizas, sus primeros coitos y el primer poema garrapateado en la última página de un cuaderno de cálculo. Al principio me fastidiaba. Ahora, sigo recomendando igual el abandono de su retórica, y los nombres de Montale y Pound, como curas contra el sentimentalismo mamerto. Pero hay que reconocer a Benedetti un inmenso privilegio de escritor: Benedetti es para muchos la puerta hacia la poesía. Como para otros, como nosotros, para poner un ejemplo cercano y entrañable, nacidos a mediados del siglo anterior, sirvieron de antesala Julio Flórez, Francisco Luis Bernárdez y Amado Nervo. La literatura está llena de trampas. Que a veces se convierten en puertas. Todos sabemos que se puede acceder a la sabiduría persistiendo en la necedad. A la santidad por los atajos de la degradación y el crimen. Y a la poesía auténtica por los atajos del mal gusto.

lunes, noviembre 09, 2009

Lista de libros y diskos: Ney Márquez

"Caraco putea coreanos al ritmo de FM Pesimismo" es la nu-bellita ke estamos abocetando con mi colega todo-terreno uruguayo Márquez. El librito toma como tema al judeo-turko-francés Alberto Caraco y la anécdota de su estadía montevideana durante la segunda guerra mundial. A la ambientación de los 40 sin embargo hemos añadido como anacronismos dalirantes la cumbia, los celulares, Acuña de Figueroa, ideologías futuristas como el taxismo y las muñekas inflables... Mientras se intensifikan las letras de esa obrilla de a dos vía chat aká les dejo lista de libros del co-nu-bellador Márquez:
Las enseñanzas de buda LACAN (Biografía) Elizabeth Roudinesco Codex Serphinianus- Luigi Serafini Eróstrato y la búsqueda de la felicidad- Fernando Pessoa GENOMA – Matt RidleyUna historia de la lectura- Alberto Manguel Oryx y Crake- Margaret Atwood Prosa del que está en la esfera- León Félix Batista Rachmaninov Karibe con K Ver a Spinetta en vivo falta alargarla un poco más voy cristino [coma], de HHmontecinos, conocí su poesía en noviembre 2008 o diciembre la smoking travellin band y a verástegui conocí su poesía también este año

domingo, noviembre 08, 2009

Cavazzoni y sus escritores inútiles

Un libro excelente.
"Los escritores inútiles" de Ermanno Cavazzoni es el libro institucional de los escritores de todas las épocas, pero sobre todo de los posmodernos. Viendo ustedes la apología a la estupidez, o confesión vergonzosa pero ineludible de estupidez que llena las entradas de este blog, sabrán y tendrán claro que un escritor que escribe historia absurdas sobre la estupidez y los vicios de los escritores en general, no puede más que caernos bien.
Pd: la versión kurepa es traducción de Guillermo Piro, emecé, 2003

Coyote poétiko

Nova edição da revista Coyote traz entrevista inédita de João Cabral de Melo Neto, feita em 1993, conto do norte-americano Donald Barthelme, traduções da poeta espanhola radicada no Paraguai, Montserrat Alvarez, e uma história em quadrinhos de Teo Adorno, com roteiro de Luiz Bras, entre outros destaques desta edição.
http://revistazunai.com/blog/?tag=revista-coyote

Zunai estrena blog!

Acaba de ser publicada pela Oxford Press University, a mais importante editora universitária dos EUA, a mais completa e importante antologia editada até agora, em língua inglesa, sobre a literatura latino-americana, cobrindo 500 anos de produção em língua portuguesa e espanhola. Do bruxo Francisco Madariaga a Cesar Vallejo, Octavio Paz e Jorge Luis Borges. Entre os autores brasileiros incluídos estão Paulo Leminski (Catatau), Josely Vianna Baptista (Poetry) e Wilson Bueno (Paraguayan Sea). The Oxford Book of Latin American Poetry. Edited by Cecilia Vicuña and Ernesto Livon Grosman, 608 pages. Jun,2009. In Stock Price: $49.95.
Un Can americano conduce el Ford de Cecilia Vicuña, grandes aciertos, Bueno y Lemisnki, pero Borges...hum..qué decepción, para mi Borges jamás es un poeta, no puede estar al lado de César Vallejo!

sábado, noviembre 07, 2009

Programa de radio sobre Roa Bastos hoy 6 pm (hora parawayensis)

Hoy saturday 18 horas (Paraguay), 17 horas Argentina....falará el franchute Eric Courthés sobre su libro presentado ayer La isla de Roa Bastos (3 ensayos roabastianos), tendrá como edekán literarioa Irina Rafols. Pueden oir los interesados en el tema por real audio, aká:
http://www.nanduti.com.py/v1/radio_player/flash.html

Etiketa de la venganza

El sombrío Édgar Allan Poe afirmaba que la excelencia en la venganza consiste en infligir a nuestro acreedor un daño irreparable, a descubiertas, para asegurarse de que nos recuerde mientras viva. En este sentido, la más alta venganza sería la que pudiera conceder la inmortalidad. Pero es divina. Una venganza imposible para nosotros los frágiles mortales. La reivindicación del ego lastimado por el sacrificio del otro es un acto inútil para Poe, incluso lo beneficia: los muertos carecen de dificultades existenciales, no pagan arriendo por el cobijo, no tienen que preocuparse por los impuestos, y tienen resueltos un montón de problemas prácticos más o menos engorrosos), agravado para nosotros con el añadido de un fantasma acechante, las persecuciones de la memoria y los palos de ciega de la justicia. Pero es posible ir más lejos que Poe. Poe prestaba a sus adversarios una atención que tal vez desmerecieran. Después de todo, nuestros adversarios no son muchas veces, más que los espectros del delirio de nuestra vanidad, y en Poe, debieron ser los delirios de un borracho perpetuo. Poe tiene la sutileza de concederle a su lacerado la imposibilidad del olvido, lo cual es inocular veneno en otra sangre. Pero pasó por alto que quien siembra reconcomios se pone en eterno peligro y lleva una mancha en la espalda que le espanta el sueño. Constituye una incomodidad dejar abierta la puerta del desquite, un rencor vivo esperándonos en un error de cálculo, en un descuido menor, en una imprevisión menor. Poe da en el blanco al considerar la aniquilación del otro como una pérdida innecesaria de energía y de tiempo, como una acción estéril y una expresión de la falta de talento para ejercer nuestras queridas pasiones negativas. Como una debilidad dialéctica que anula la aventura del intercambio entre la víctima y su verdugo. Pero se queda corto. Es evidente que debemos conservar a nuestros enemigos como un tesoro, a salvo de las argucias y las justificaciones de la mala fe, con ternura y respeto. Ellos solos nos ayudan a vernos con precisión. Y nos vacunan contra los yerros de la autocomplacencia, mejor que el engaño del espejo y los dulces amigos del interés. Francisco Miranda, en su diario de viajes por Europa, recuerda un proverbio turco que dice: es mejor un enemigo sabio que un amigo ignorante. Debemos estarles reconocidos a quienes nos persiguen. Además, los únicos amigos verdaderos son aquellos capaces de ponernos contra nosotros mismos. No los que nos calumnian con sus alabanzas y sus halagos. La gloria siempre estuvo encaramada sobre un pedestal de contradicciones. Y la adulación es un tósigo. Lo supieron desde siempre los preceptores de príncipes, como Maquiavelo. Un buen adversario, astuto e inteligente, es saludable. Nos ayuda a mantenernos en forma, atentos y vivos. Mejor, si son muchos. Por el contrario, unos pocos amigos pueden convertirse en un estorbo indestronable. Si no le temes al éxito, témele a los amigos. Dijo un filósofo antiguo. El mundo es ancho para ponerse fuera del alcance de cualquier ofensa. Sin embargo, la huida triunfa sólo si somos capaces de domeñar la inclinación a exponerla como un sacrificio personal en aras de un bien comunitario, o como una injusticia flagrante que se comete con nosotros. Pero es difícil lograr este grado olímpico de la libertad. Es una quimera pensar que somos libres. Somos máquinas sin honor, nudos amargos de reflejos condicionados, enredos síquicos vestidos de paisanos. Niños enfermos. Desvalidos incurables. Tememos mucho parecer débiles y torpes, porque sabemos que así somos. La más soberbia forma de la venganza la encontré en Lawrence Durrell. Este escritor inglés de genio desigual recoge un proverbio árabe, en un libro de viajes titulado Limones amargos: voy a sentarme en la puerta de mi casa a esperar que pase el cadáver de mi enemigo. Es la venganza de los cómodos y de los pacientes. Cristo propuso poner la otra mejilla. Pero era suya la fortaleza. Sócrates pidió otra taza de cicuta. Mostrándose inconsistente al mismo tiempo. Había predicado toda su vida que nada es bueno en exceso. Hasta donde llegan mis humos la manera más ofensiva de ejercer este placer equívoco es la neutralidad, el refinamiento de la indiferencia, volver la espalda a la hostilidad, como hacen algunos toros con los orgullosos toreros, dejándolos plantados, en ridículo ante el tumulto, condenados a la condición vidriosa de simple metáfora de la ingratitud y la falta de modales, privándolos de su untuosa atención, hasta que decidan devolverlos al reino de las cosas visibles. Marcelo Mastroianni, el inolvidable payaso italiano, es un admirable filósofo neorrealista más que un actor sin par. Una vez, le preguntaron a quién odiaba, y respondió: soy demasiado perezoso para odiar. Otros, prefieren parodiar a Descartes y se dicen: pienso, luego embisto. Hay una forma de la venganza, más segura que todas y siempre incruenta y desenconada, que supera todas las posibles, entre la ignorancia del contrincante, la mutilación imperecedera de Poe, y la aniquilación absoluta. Es desaparecer. De todo y en uno mismo. El verdadero sabio, el hombre de Tao, en palabras del Tao Te King, misterioso breviario de cautelas atribuido a Lao Tse, es invencible, porque el tigre no halla donde hincar sus garras. Ni se puede seguir su rastro, porque no deja huella. Posee la inteligencia del silencio. Lo demás es ruido. Prosa. Las finezas de la estupidez humana. El ceremonial de los justicieros y los jueces, el sucio desorden de los redentores. La historia simula un juego serio. Pero no es más que un partido entre tontos, cuyo árbitro viste de negro. Nadie gana, por patadas de ahogado que dé. A quien viene empujando mucho, lo mejor es dejarlo pasar: llegará primero. La expresión de la venganza en Cioran, es la de una monja en los Balcanes. Lo mejor, dice Cioran, cuando se execra a alguien al punto de desear liquidarlo, es coger un folio y escribir muchas veces que es un canalla, un crápula, un monstruo. Entonces, dice Cioran, uno se da cuenta de que odia menos y apenas piensa ya en la venganza.

Jopará guaraní-quechua

En la frontera brasileña, un afluente del Paraná es el Yacuy Guasú:
yacu en quichua, agua; y, agua, en guaraní y, guasú, grande, en guaraní
de La Isla de Roa Bastos, Eric Courthés, Asunción, noviembre 2009, servilibro

jueves, noviembre 05, 2009

Un Tembo helado por Pikito: gracias a su genio innato debo el honor de causar angustia en el mundo xururu y banal de Asunción

Cuando en el 2007 pasé por Telefuturo el Pikito Salinas tenía ojos rasgadamente queerizados y fungía de lector de Bukowski pero se pixó cuando le dijimos ke no leíamos esas tonterias infanto-juveniles!
Un Tembo (marca famosa de cerveza afrikana, elefante en swaihili) helado por Pikito aprovechando este calor kanikular! Va el skanear del artículo o columna (bueno y pertinente el símil militar porke refleja su génesis y fuerza dinamizadora, seguro le dicen ké cosas y a kien tiene ke atakar, visto y percibido ke lo suyo no se caracteriza por la elaboración de mínimas ideas, solo se agota en adjetivaciones y exabruptos efectistas) ke me ha catapultado al Olimpo de los réprobos, allí donde los jueces y dioses son homólogos de ganaderos y aun de sojeros, suponemos. No sé cual es el mambo, supongo ke los pro-ganaderos, los rikos, los privilegiados, el 10 % de semi-señores feudales del Paraguay de hoy día, no siguieron la lógika de hierro de mis demostraciones y aún persisten tozuda y obnuviladamente en sus posiciones ideológikas, mba'e ja japota, la tavy y la ñembotavy ko es una gran cosa y díficil de eliminar en un santiamén... Con respecto al ensañamiento snob y culí sobre la condición fea y valle de mi nombre de pila, no hay mucha tela de donde cortar. Algún día contaré a mis lectores fiels o comprensivos esa historia, pero son acusaciones sin sentido, uno no elige el nombre, como uno no elige la cara de pazguato ke pueda tener por más ke escriba con seriedad hebdomadaria su quinta columna chismosa y pyraguereante. Solo una cosa: estoy orgulloso de mi nombre porke refleja mi clase social, mis origenes campesinos o valles (ver el libro Ramiro Domínguez sobre el tópiko), una clase ke da de comer a la mayoría de los paraguayos, y no sewr parte por suerte de la diosa fortuan parte de la clase privilegiada de los ganaderos, ke siempre han viviendo parasitando a los sucesivos gobiernos, presionando con aquello de ke su prioridad como exportadores, rekaudadores de dólares para país, etc. Esa ingenuidad de poner nombres fuera de todo contexto fashioned, ke simule distinción, ke esté en lo in o en boga, es pecata minuta comparado con los aires de falsedad y apariencia en ke viven muchos de nuestros amos medievalizantes. Felicita cartonera también tiene esa empatía con el espíritu semi -kitsch de la cultura de los pobres.

miércoles, noviembre 04, 2009

Incomprensión total hacia los cartoneros parawayensis

Desakredito totalmente el artículo firmado por Miguel Angel Méndez en el suplemento "El Baldío" en el último número de E'á...
No hizo un trabajo de fondo, solo entrevistó a un ñato, al empleado público Meza, cuyos prejuicios nativistas se desparraman malévolamente sobre Pou y este servidor, de Felicita cartonera, y los iniciadores Douglas Diegues y Domador de Jakarés de Yiyi Jambo ni son mencionados!!
El artículo se agota en la biopic sufrida aichejáranga del Empleado Pvblico, su enchufe públiko, su raigambre taller de chapería y pintura, sus libros, sus guaranís eskolastizantes, sus problemas para pagar alkiler (!!!), etc...pero de las cartoneras , nada, de sus inhospitalidades, menos...
Lo más grotesco -sorry Méndez- es ke la interviu con la antropóloga Kunin se ha desvanecido o trasmutado en una parrafada ñembo introito-ideológiko sin ton ni son. Da risa enterarnos lo ke Marx piensa o pensaría de los cartoneros, ese machista katingudo ke embarazaba criaditas en su santa casa burguesa...
No hay mínima comprensión o aun empatía hacia el ritmo artesanal de los libros cartoneros, viviendo una existencia fluida pero tranki, no agitada por banderas con la hoz y la pija marxistas, ni las bombas de la revolución burocrátika...
pd:
Llamativo es ke el mensuario E'a aparezca en este número plagado de avisos pagados por el estado benefactor lugano!
Aká va link pero aun no ha sido cargado el artículo, esperemos ke lo hagan aunke sea antes de fin de año...

Conferencia y libro